Romanos 12

Detente, escucha y contempla

 

Hace algunas semanas tenía que ir a hacer unos pagos al banco, era un fin de semana. Normalmente lo que hago es ir en mi carro, aunque esté cerca de casa. En esa ocasión decidí ir caminando, especialmente para no ser tan sedentario. Mientras caminaba, lo primero que noté es que no estaba tan cerca como yo pensaba (o que soy sedentario jejeje). Durante una buena parte del trayecto, hay algunos árboles en el arriate central, mientras caminaba, noté dos cosas que me sorprendieron. La primera de ellas fue que escuché a varios pájaros cantar, y la segunda fue que pude sentir el olor de los árboles que estaban ahí, lo disfruté al máximo. Me sorprendí al darme cuenta de que todos los días paso por ahí (en carro) y nunca pude notarlo, pero ahí ha estado siempre… ¿te ha pasado alguna vez algo parecido?

Pues esta misma sensación tuve al acercarme a estos versículos que hoy contemplaremos, versículos que muchas veces sólo pasé, sin detenerme a escuchar qué tienen qué decir o el aroma que a la vida pueden dejar.

Estos versículos usan palabras muy fuertes y profundas que muchas veces cuando las leemos simplemente “pasamos” por ellas sin notar el peso que tienen. Pero precisamente para eso son estos espacios de devocionales, para detenerte, tanto de las actividades físicas, mentales, emocionales o espirituales, en las que día a día nos mantenemos corriendo (muchas veces sin notarlo), y hacer una pausa, un descanso.

Así que antes de avanzar más en este devocional, te invito a que hagas algunas cosas para poder tener una actitud más abierta ante el texto. Primero intenta estar en un lugar cómodo, si tienes abiertas otras “pestañas” del navegador trata de cerrarlas o al menos no regresar a ellas mientras no termines este tiempo, igualmente hazlo con las notificaciones de tu celular.

Ahora cierra tus ojos, aspira aire y mantenlo en tus pulmones por dos segundos, ahora expulsa lentamente el aire, repite esto dos veces. ¡Vamos inténtalo! Esto que acabas de hacer no es nada místico, pero sí oxigena tu cerebro y te baja revoluciones. Ahora vamos a lo importante, vamos a pedir al único que pueda dar luz sobre lo que vamos a contemplar que lo haga, oremos:

 

“Dios, creador de todo lo que existe, dejaste tu Palabra con un propósito, lo creemos de corazón. Hoy nos acercamos a una porción del Texto, haz tu propósito en nosotros a través de este acercamiento, en la inmediatez o en lo porvenir, según tu Voluntad, amén”

 



 

Te invito a que leamos y contemplemos ahora el pasaje en al menos dos versiones (si pudieras leerlo en al menos otras dos, estaría mucho mejor):

“no seáis perezosos en lo que requiere diligencia; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor, gozándoos en la esperanza, perseverando en el sufrimiento, dedicados a la oración” Romanos 12.11-12-La Biblia de las Américas-

 “No sean nunca perezosos, más bien trabajen con esmero y sirvan al Señor con entusiasmo.  Alégrense por la esperanza segura que tenemos. Tengan paciencia en las dificultades y sigan orando.” Romanos 12.11-12-Nueva traducción Viviente-

 



 

Estos dos versículos están enmarcados dentro de uno de los capítulos más hermosos, pero a la vez desafiantes del libro de Romanos, si puedes leerlo completo sería excelente. Ahora, me gustaría que pudieras tú escribir, en tu computadora, en tu celular, en un cuaderno, en una servilleta, o en tu mente, al menos cuatro palabras que hayan captado tu atención en los versículos anteriores, de cualquiera de las dos versiones. Ahora medita unos segundos en la razón por la cual llamaron tu atención, guarda un tiempo de silencio.

Copio ahora nuevamente el pasaje y remarco las palabras que en mí resonaron y resuenan aún, cuando me acerco a este pasaje.

“no seáis perezosos en lo que requiere diligencia; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor, gozándoos en la esperanza, perseverando en el sufrimiento, dedicados a la oración.”

Hay algunas cosas personales por las cuales me hicieron detenerme en algunas palabras más que en otras, posiblemente tú tengas otras, y es que la Palabra es así, habla al corazón de cada persona, es dinámica. Algunas preguntas y afirmaciones que en mi corazón surgieron con estas palabras, parte de estos dos versículos, parte de este hermoso capítulo y de este libro maravilloso son las siguientes, te las comparto, a lo mejor hacen eco para ti:

No cabe duda de lo perezoso que soy, y no me agrada.

¿En cuáles cosas en las que estoy involucrado puedo decir que soy ferviente?

La esperanza de algo trascendente está en mí, aunque no puedo articular qué es, pero está ahí, en lo profundo, en la esencia de mi ser.

Tengo miedo al sufrimiento, ¿podré perseverar en el sufrimiento?

¡Necesito dedicarme a la oración!

¿Qué otras frases u oraciones has logrado articular tú? ¡Adelante!, es tu turno de responder a lo que la Palabra te dio, en lo profundo de tu corazón.

Regresando a la historia con la que comencé este devocional, he de decir que esa caminata, en lugar de abstraerme de la realidad que estaba a mi alrededor, me hizo más consiente de ella, me animó a querer caminar más. Yo creo que así es también con este ejercicio de acercamiento a la Palabra que hemos hecho. No he querido exponer “mis ideas” solamente aquí, sino he querido que puedas tú experimentar ese acercamiento a su Palabra, y confío que ese acercamiento te hará querer cambiar en cosas muy concretas de día a día, en tu relación con Dios, con tus semejantes y contigo mismo, que así sea.

¡Que la Palabra siga haciendo eco en tu vida!

“Me llamo Daniel y es un gusto poder escribir estas líneas. Trabajé por 6 años como obrero en la obra estudiantil, sirviendo en Chiquimula y Cobán. Durante este tiempo Dios me permitió construir relaciones que hasta el día de hoy son pilares en mi vida. También en los años en la obra estudiantil, pude conocer un poco sobre el gran tema de “Compromiso con las Escrituras” y he de decir que fue el área que más disfruté durante ese tiempo, ya que me desafía en cada área de mi vida. Actualmente trabajo en una institución del Estado en el tema de formación. Mis mayores deleites los encuentro en la música y las lecturas y talvez mis desafíos más grandes están el disfrutar espostáneamente de la vida. Espero que Dios siga de-construyendo y construyendo en tí nuevas formas, parecidas cada vez más a su Reino”

Daniel Gámez

Miqueas 3

Illapu

Sobreviviendo (Canción original de Víctor Heredia)

Sobreviviendo en un pais con tanta riqueza…

Acompañame a leer el pasaje

Miqueas 3 (DHH)

 

 


Escuchen ahora, gobernantes y jefes de Israel,
¿acaso no corresponde a ustedes
saber lo que es la justicia?
En cambio, odian el bien y aman el mal;
despellejan a mi pueblo
y le dejan los huesos pelados.
Se comen vivo a mi pueblo;
le arrancan la piel y le rompen los huesos;
lo tratan como si fuera carne para la olla.
Un día llamarán ustedes al Señor,
pero él no les contestará.
En aquel tiempo se esconderá de ustedes
por las maldades que han cometido.

Mi pueblo sigue caminos equivocados
por culpa de los profetas que lo engañan,
que anuncian paz a quienes les dan de comer
pero declaran la guerra
a quienes no les llenan la boca.
El Señor dice a esos profetas:
«No volverán ustedes a tener
visiones proféticas en la noche
ni a predecir el futuro en la oscuridad.»
El sol se pondrá para esos profetas,
y el día se les oscurecerá.
Esos videntes y adivinos
quedarán en completo ridículo.
Todos ellos se quedarán callados
al no recibir respuesta de Dios.
En cambio, a mí, el espíritu del Señor
me llena de fuerza, justicia y valor,
para echarle en cara a Israel su rebeldía y su pecado.

Escuchen esto ahora, gobernantes y jefes de Israel,
ustedes que odian la justicia
y tuercen todo lo que está derecho,
10 que construyen Jerusalén, la ciudad del monte Sión,
sobre la base del crimen y la injusticia.
11 Los jueces de la ciudad se dejan sobornar,
los sacerdotes enseñan sólo por dinero
y los profetas venden sus predicciones
alegando que el Señor los apoya, y diciendo:
«El Señor está con nosotros;
nada malo nos puede suceder.»
12 Por lo tanto, por culpa de ustedes,
Jerusalén, la ciudad del monte Sión,
va a quedar convertida en barbecho,
en un montón de ruinas,
y el monte del templo se cubrirá de maleza.

 

Reflexionemos:

Después de ver el video y leer este pasaje de Miqueas, ¿crees que te deja la sensación de que es similar a situaciones que vivimos y notamos en nuestra sociedad como guatemaltecos?

Este capítulo tiene muchos aspectos y riqueza literaria para analizar detenidamente; no obstante, para que no sea un devocional extenso, quisiera iniciar con algunas preguntas para invitar a que reflexionemos sobre el pecado que cometían todos los días las autoridades de la sociedad en la que vivió Miqueas. También, sobre la profecía a un reino que estaba corrompido moral, religiosa, social y económicamente, estos puestos eran usados para oprimir y aprovecharse de los pobres y  marginados.

Tú ¿qué consideras?

¿Qué es la justicia? ¿A quién le corresponde en un país saber que es la justicia? ¿Sólo un juez debe saber de estos temas? o ¿Sólo los estudiantes de derecho deben saber sobre la justicia? Desde el inicio notamos una interrogación en forma de demanda “Escuchen ahora, gobernantes y jefes de Israel, ¿acaso no corresponde a ustedes saber lo que es la justicia?”

Pero ocurría un problema social en ese entonces, los gobernantes y jefes se estaban aprovechando de los pobres; mientras los que tenían el poder aumentaban su riqueza a base de la corrupción, el pueblo tenía que soportar y ver de qué manera pagaban impuestos exagerados, para que el otro reino al que estaban aliados y que era más poderoso no los despojara y matara. “Se comen vivo a mi pueblo; le arrancan la piel y le rompen los huesos”, se estaban aprovechando de una manera descarada y Miqueas denuncia lo que está observando.

¿Cómo piensas que son los gobernantes de nuestra Guatemala? ¿Crees que están haciendo justicia? ¿Consideras que las necesidades de la población se están cubriendo? O ¿Consideras que el Gobierno se está aprovechando de los pobres?  ¿Qué piensas de una sociedad que vive sobre la base del crimen y la injusticia? ¿Cuál sería la esperanza de una sociedad que está influida por injusticias, violencia, avaricia, egoísmo y mentiras?

Además, en un pueblo que tenía que velar por la justicia, velar para que el sincretismo religioso no influyera en los habitantes de Judá, notamos lo siguiente: “Mi pueblo sigue caminos equivocados por culpa de los profetas que lo engañan” ¿qué te hace pensar esto? ¿Qué te hace pensar de “los profetas que engañan”? ¿Por qué los profetas engañaban tanto a ricos como a pobres?, ¿confiarías en un consejo o palabra que te diera una persona engañadora?, ¿que te hace pensar una sociedad que vive así?, ¿Donde sus líderes utilizan la religión para engañar? Y ¿qué piensas de esto: “los profetas venden sus predicciones alegando que el Señor los apoya”?

¿Cómo es la Iglesia Cristiana-Evangélica en Guatemala? ¿Cómo es considerada hoy en día?, ¿Consideras que la mayoría de los líderes de las iglesias están sirviendo o también se están aprovechando de la población? ¿Será que el pueblo está recibiendo el mensaje de salvación?

¿Consideras que puedes decir estas palabras de Miqueas “En cambio, a mí, el espíritu del Señor me llena de fuerza, justicia y valor, para echarle en cara a Israel (cámbialo por el nombre de tu ciudad y país) su rebeldía y su pecado.”? ¿Crees que tienes el valor para hacerlo? ¿te preocupa la situación social en la que vives? ¿Te preocupa la falta de respuesta del Gobierno ante el desastre natural del Volcán de Fuego? ¿Qué piensas cuando al final, la población pobre es la que sigue siendo la afectada? No quiero que solo te preocupes, sino que actúes ¿Qué te falta para demandar la injusticia en la que vive tu prójimo? ¿Qué has hecho para cambiar un poco tu realidad? Ojo que demandar en las redes sociales haciendo un meme o una publicación no aplica.

Tú y yo tal vez vivimos en cierta forma bien, pero el sistema se aprovecha de nosotros. Tú y yo tal vez no sufrimos quemaduras, no perdimos nuestras casas, no perdimos a nuestros familiares, no corrimos para buscar refugio para estar a salvo.

Pero lo que nos une y entristece con las personas que fueron afectadas, es que somos pueblo y nos sigue doliendo que Instituciones de Gobierno se sigan aprovechando de nuestro dolor.

Oremos:

 

Padre, gracias por tu palabra, gracias por tu gracia, gracias por tu amor y por encontrar en ti el ejemplo de autoridad.

Estamos dolidos, tristes y conmocionados; no salimos de una desgracia y entramos a otra.. Desastres naturales, desastres en Instituciones del Estado, desastres en acciones humanas; a veces pienso y me pregunto ¿qué más falta? ¿qué más soportará la gente?

Vivimos en una sociedad en donde pensar en los que gobiernan, nos causa resistencia y coraje. Vivimos en una sociedad en donde hay opresión y abuso de poder, en donde los poderosos toman decisiones para continuar alimentando sus riquezas, avaricia y egoísmo. Donde niños y niñas no están seguros ni en sus propias casas y tampoco en las Instituciones que deberían cuidarlos, donde cada día hay tantas injusticias.

Padre, aunque a veces me cuesta hacerlo, quiero orar por las Autoridades de Guatemala, para que noten lo que sufre el pueblo en las comunidades, en las aldeas, en las ciudades, para que noten la vulnerabilidad en la que viven miles de guatemaltecos, para que noten el sacrificio que hace un guatemalteco por sobrevivir. No solo para que lo noten, sino para que lleven a cabo acciones justas, que practiquen el derecho, el amor y que lleven esperanza a esas personas que lo necesitan.

También, quiero orar para que como pueblo pongamos nuestra parte, y que también aprendamos a elegir a personas idóneas para el puesto, personas que se preocupen por las necesidades de Guatemala (que son muchas), pero principalmente a personas que no sean corruptas y descaradas.

Además, quiero orar para que en las Iglesias escuchemos mensajes que nos lleven a ayudar a los demás, mensajes que nos hagan reflexionar, mensajes que nos inviten a actuar en nuestros lugares de estudio, trabajo y familia; que estén apegados a lo que dice tu palabra y no a ver cuánto dinero tenemos en la bolsa.  

Finalmente, que como pueblo podamos apropiarnos de estas palabras “el Espíritu del Señor me llena de fuerza, justicia y valor” para actuar con fe y razón.  

Amen.

 



Soy Cindy Anamariel Mollinedo Yat. Soy de Cobán, A, V.; mis padres son: Erick Mollinedo y Ana Yat, mis hermanos Misael y Abisai Mollinedo, soy la hija mayor. Estudio el último semestre de la Licenciatura en Psicología, actualmente hago prácticas de Psicología Clínica Infantil en una escuela. Además, soy una persona activa, creativa, práctica, que le gusta molestar, leer literatura juvenil, escuchar música, jugar y cantar. Asimismo, me gustan mucho los gatos, perros y ovejas. Ah, y soy una procrastinadora compulsiva jajaja.. pospongo todo y al final me estreso con tanto trabajo, estoy trabajando para mejorar esto…

Cindy Anamariel Mollinedo Yat

Grupo Evangélico Universitario

Marcos 8

Santiago Benavides

Gracias por Pedro

Acompañame a leer el pasaje

San Marcos 8:22-30 TLA

 


22 Cuando llegaron al pueblo de Betsaida, unas personas guiaron a un ciego hasta Jesús y le pidieron que lo tocara. 23 Jesús tomó al ciego de la mano y lo llevó fuera del pueblo.
 
Después le mojó los ojos con saliva, colocó las manos sobre él, y le preguntó si veía algo. 24 El ciego respondió: —Veo gente, pero parecen árboles que caminan. 25 Entonces Jesús volvió a ponerle las manos sobre los ojos. El hombre miró de nuevo con cuidado, y vio todo claramente, porque ya estaba sano.
 
26 Jesús le mandó que volviera a su casa, y le dijo: —No regreses al pueblo.
 
27 Después de esto, Jesús y sus discípulos fueron a los caseríos cercanos al pueblo de Cesarea de Filipo. En el camino, Jesús les preguntó: —¿Qué dice la gente acerca de mí? 28 Los discípulos contestaron: —Algunos dicen que eres Juan el Bautista, otros dicen que eres el profeta Elías. Hay otros que piensan que eres alguno de los profetas. 
 
29 Entonces Jesús les preguntó: —Y ustedes, ¿qué opinan? ¿Quién soy yo? Y Pedro contestó: —Tú eres el Mesías30 Jesús les ordenó que no le contaran a nadie que él era el Mesías.

 


 

Al parecer son dos pasajes muy distintos (Jesús sana al ciego 22-27 y ¿Qué dice la gente acerca de mi? 27-30).

¿Qué piensas: por qué aparecen juntos en el evangelio de Marcos?

Reflexionemos:

 

Los evangelios son composiciones que hay que estudiar en su conjunto. Si no se hace así, se pierde bastante de su significado. Marcos 8:29 (Entonces Jesús les preguntó:—Y ustedes, ¿qué opinan? ¿Quién soy yo? Y Pedro contestó: —Tú eres el Mesías.) es un momento clave en el evangelio de Marcos, y está en el mero centro del mismo. Varios textos bíblicos tienen su agudeza en medio – ve por ejemplo el sermón del monte en Mateo 5-7: ¿qué texto forma el centro de aquel sermón?

Pues, el mero centro del evangelio de Marcos es: “Pedro contestó: Tú eres el Mesías.”

En Marcos 1-8, Jesús no quiere revelar su identidad y requiere de la gente y de los demonios que no hablen de él y sus sanaciones. (ej. 1:25; 1:34; 1:44; 3:12; 5:43; 7:36).

También en nuestro texto dice al ciego de Betsaida que no regrese al pueblo, obviamente para ocultar el milagro (8:26). Y los discípulos no deben decir que Jesús es el Mesías (8:30). ¿Por qué piensas que Jesús no se quiere revelar en la primera mitad del evangelio de Marcos?

A partir del momento de la confesión de Pedro, Jesús mismo empieza a hablar sobre su identidad y su ministerio. En los siguientes capítulos, enseña principalmente a sus discípulos quién es él.

Regresemos a la historia del ciego en Betsaida: ¿Qué tiene que ver con la confesión de Pedro? Esta sanación es una de las historias más extrañas de los evangelios:

  • ¿Por qué lleva Jesús al ciego fuera del pueblo? (Tiene que ver con lo mencionado anteriormente.)
  • Fácilmente Jesús habría podido sanar al ciego de una sola vez (y por cierto casi siempre lo hacía de una sola vez). ¡¿Por qué lo sana aquí en dos pasos?!

Otra vez, los evangelios son composiciones. No son biografías de Jesús (hay muchísimo que Jesús hizo que no sabemos, ver Juan 21:25), sino cada historia tiene su propósito específico. En esta ocasión, la sanación del ciego tiene algo altamente simbólico, para la vida del ciego mismo, pero sobre todo para los discípulos de Jesús – es decir, hoy en día para nosotros mismos.

Para hacerlo personal: ¿Cuántas veces solo veo árboles, es decir difusa o imprecisamente? El mismo Pedro es un ejemplo impresionante de esto: justamente después de la confesión en Marcos 8:29 – ¡en Mateo 16:18 relacionado con un llamado muy importante para Pedro! – Pedro tiene varios momentos muy “difusos”: lee por ejemplo Marcos 8:33; 9:5-6 y por supuesto toda la historia de la pasión desde la perspectiva de Pedro.

Entonces, pensando en los retos, dudas y luchas que tienes en tu vida – ¿cómo está tu situación: ciego, medio-ciego o vista clara? Sé honesto/a contigo mismo.

Todavía lo podemos ampliar: ¿cómo reaccionas a personas que según tu opinión son ciegos o medio-ciegos en ciertos asuntos?

Al final todos estamos en la misma situación: Necesitamos a Jesús, el Mesías, que nos toma de la mano (Marcos 8:23 “Tomando de la mano al ciego, lo sacó fuera de la aldea; y después de escupir en sus ojos y de poner las manos sobre él, le preguntó: ¿Ves algo?”).

 

Oremos:

 

Escucha otra vez la canción “Gracias por Pedro” de Santiago Benavides, ahora tomando en cuenta la lectura de Marcos 8:22-30. Escúchala orando a Dios.

Dios padre, muchas veces no tengo una vista clara, muchas veces veo más difusamente. Ilumíname donde sea necesario. Muchas gracias por tu paciencia. Aquí están mis manos vacías – tómalas, úsalas. En el nombre de Cristo Jesús, Amen.

 



Aunque en Guatemala todos me llaman “joven” (¡muchas gracias!), ya voy lentamente para los 40…
Junto con mi esposa Angela somos pastores de la iglesia evangélica-reformada de Suiza. Estudié tanto una licenciatura como una maestría de teología en dos Universidades de Suiza. Pero mis estudios no me salvan de muchas ideas erróneas y tampoco de fracasos en mi vida.  Tantas veces he sido ciego o medio-ciego. Gracias a Dios, también me ha iluminado a veces.

Dios nos ha permitido de vivir y servir en Guatemala desde 2013. Estamos enseñando cursos de teología en la Fundación Centro Esdras. Me encanta la “Misión integral” y el impacto social que el evangelio puede tener.

Hace un año, hemos recibido el regalo más grande: nuestra hija adoptiva Guadalupe Valentina.

¡Guatemala siempre va a ser parte de nuestra familia!

Stefan Hochstrasser

Centro Esdras