Santiago Benavides

Gracias por Pedro

Acompañame a leer el pasaje

San Marcos 8:22-30 TLA

 


22 Cuando llegaron al pueblo de Betsaida, unas personas guiaron a un ciego hasta Jesús y le pidieron que lo tocara. 23 Jesús tomó al ciego de la mano y lo llevó fuera del pueblo.
 
Después le mojó los ojos con saliva, colocó las manos sobre él, y le preguntó si veía algo. 24 El ciego respondió: —Veo gente, pero parecen árboles que caminan. 25 Entonces Jesús volvió a ponerle las manos sobre los ojos. El hombre miró de nuevo con cuidado, y vio todo claramente, porque ya estaba sano.
 
26 Jesús le mandó que volviera a su casa, y le dijo: —No regreses al pueblo.
 
27 Después de esto, Jesús y sus discípulos fueron a los caseríos cercanos al pueblo de Cesarea de Filipo. En el camino, Jesús les preguntó: —¿Qué dice la gente acerca de mí? 28 Los discípulos contestaron: —Algunos dicen que eres Juan el Bautista, otros dicen que eres el profeta Elías. Hay otros que piensan que eres alguno de los profetas. 
 
29 Entonces Jesús les preguntó: —Y ustedes, ¿qué opinan? ¿Quién soy yo? Y Pedro contestó: —Tú eres el Mesías30 Jesús les ordenó que no le contaran a nadie que él era el Mesías.

 


 

Al parecer son dos pasajes muy distintos (Jesús sana al ciego 22-27 y ¿Qué dice la gente acerca de mi? 27-30).

¿Qué piensas: por qué aparecen juntos en el evangelio de Marcos?

Reflexionemos:

 

Los evangelios son composiciones que hay que estudiar en su conjunto. Si no se hace así, se pierde bastante de su significado. Marcos 8:29 (Entonces Jesús les preguntó:—Y ustedes, ¿qué opinan? ¿Quién soy yo? Y Pedro contestó: —Tú eres el Mesías.) es un momento clave en el evangelio de Marcos, y está en el mero centro del mismo. Varios textos bíblicos tienen su agudeza en medio – ve por ejemplo el sermón del monte en Mateo 5-7: ¿qué texto forma el centro de aquel sermón?

Pues, el mero centro del evangelio de Marcos es: “Pedro contestó: Tú eres el Mesías.”

En Marcos 1-8, Jesús no quiere revelar su identidad y requiere de la gente y de los demonios que no hablen de él y sus sanaciones. (ej. 1:25; 1:34; 1:44; 3:12; 5:43; 7:36).

También en nuestro texto dice al ciego de Betsaida que no regrese al pueblo, obviamente para ocultar el milagro (8:26). Y los discípulos no deben decir que Jesús es el Mesías (8:30). ¿Por qué piensas que Jesús no se quiere revelar en la primera mitad del evangelio de Marcos?

A partir del momento de la confesión de Pedro, Jesús mismo empieza a hablar sobre su identidad y su ministerio. En los siguientes capítulos, enseña principalmente a sus discípulos quién es él.

Regresemos a la historia del ciego en Betsaida: ¿Qué tiene que ver con la confesión de Pedro? Esta sanación es una de las historias más extrañas de los evangelios:

  • ¿Por qué lleva Jesús al ciego fuera del pueblo? (Tiene que ver con lo mencionado anteriormente.)
  • Fácilmente Jesús habría podido sanar al ciego de una sola vez (y por cierto casi siempre lo hacía de una sola vez). ¡¿Por qué lo sana aquí en dos pasos?!

Otra vez, los evangelios son composiciones. No son biografías de Jesús (hay muchísimo que Jesús hizo que no sabemos, ver Juan 21:25), sino cada historia tiene su propósito específico. En esta ocasión, la sanación del ciego tiene algo altamente simbólico, para la vida del ciego mismo, pero sobre todo para los discípulos de Jesús – es decir, hoy en día para nosotros mismos.

Para hacerlo personal: ¿Cuántas veces solo veo árboles, es decir difusa o imprecisamente? El mismo Pedro es un ejemplo impresionante de esto: justamente después de la confesión en Marcos 8:29 – ¡en Mateo 16:18 relacionado con un llamado muy importante para Pedro! – Pedro tiene varios momentos muy “difusos”: lee por ejemplo Marcos 8:33; 9:5-6 y por supuesto toda la historia de la pasión desde la perspectiva de Pedro.

Entonces, pensando en los retos, dudas y luchas que tienes en tu vida – ¿cómo está tu situación: ciego, medio-ciego o vista clara? Sé honesto/a contigo mismo.

Todavía lo podemos ampliar: ¿cómo reaccionas a personas que según tu opinión son ciegos o medio-ciegos en ciertos asuntos?

Al final todos estamos en la misma situación: Necesitamos a Jesús, el Mesías, que nos toma de la mano (Marcos 8:23 “Tomando de la mano al ciego, lo sacó fuera de la aldea; y después de escupir en sus ojos y de poner las manos sobre él, le preguntó: ¿Ves algo?”).

 

Oremos:

 

Escucha otra vez la canción “Gracias por Pedro” de Santiago Benavides, ahora tomando en cuenta la lectura de Marcos 8:22-30. Escúchala orando a Dios.

Dios padre, muchas veces no tengo una vista clara, muchas veces veo más difusamente. Ilumíname donde sea necesario. Muchas gracias por tu paciencia. Aquí están mis manos vacías – tómalas, úsalas. En el nombre de Cristo Jesús, Amen.

 



Aunque en Guatemala todos me llaman “joven” (¡muchas gracias!), ya voy lentamente para los 40…
Junto con mi esposa Angela somos pastores de la iglesia evangélica-reformada de Suiza. Estudié tanto una licenciatura como una maestría de teología en dos Universidades de Suiza. Pero mis estudios no me salvan de muchas ideas erróneas y tampoco de fracasos en mi vida.  Tantas veces he sido ciego o medio-ciego. Gracias a Dios, también me ha iluminado a veces.

Dios nos ha permitido de vivir y servir en Guatemala desde 2013. Estamos enseñando cursos de teología en la Fundación Centro Esdras. Me encanta la “Misión integral” y el impacto social que el evangelio puede tener.

Hace un año, hemos recibido el regalo más grande: nuestra hija adoptiva Guadalupe Valentina.

¡Guatemala siempre va a ser parte de nuestra familia!

Stefan Hochstrasser

Centro Esdras